Quién soy

Descubre la pasión y la trayectoria que me han llevado a acompañar a personas de todas las edades a través de la música, el cuerpo y la voz. Creo en un desarrollo integral y respetuoso, donde la música, el cuerpo y la voz son el camino.

Mi camino hacia el bienestar a través de la música

Desde mis años en el conservatorio, la música ha sido una fascinación constante para mí. Sin embargo, siempre he creído que su aprendizaje debería ser más intuitivo, casi ancestral.

Mis experiencias como madre me han abierto las puertas a un nuevo campo de investigación sobre cómo el cerebro aprende música y los grandes beneficios que esto conlleva. Además, mi pasión por el movimiento me ha mostrado el poder de la conexión entre la música y el movimiento, y cómo esta sinergia puede potenciar el aprendizaje y regular el sistema nervioso. Esta trayectoria me ha llevado hasta aquí, para compartir contigo el poder transformador de la música, el cuerpo y la voz.

Todo esto ha contribuido a mi formación:

  • Título Superior en Música, especialidad en Flauta Travesera.
  • Grado en Maestro en Educación Primaria, con menciones en Educación Musical y Educación Física.
  • Educadora Musical Temprana, Niveles I y II (Music Learning Theory).
  • Facilitadora de Canto Prenatal (psychophonie).
  • Facilitadora de Proceso Corporal Integrativo.

La música y el desarrollo en cada etapa

Lo que más me apasiona de mi trabajo es ser testigo del impacto de la música en cada etapa de la vida. Para los bebés, es ver cómo su aprendizaje se nutre del ejemplo y la interacción adulta. En las clases de música para peques de 3 a 6 años, aplico la neurociencia que demuestra cómo aprenden jugando y en movimiento. Con los adultos, es inspirador observar cómo la voz y el movimiento regulan nuestro sistema nervioso, reduciendo el estrés y fomentando la conexión. Y en canto prenatal, crear un espacio seguro para que la mujer embarazada y su bebé fortalezcan su vínculo y su salud a través de la voz es sencillamente mágico.

Un enfoque único y respetuoso

Mi manera de acompañar a través de la música y el cuerpo se distingue por un principio fundamental: no importa la edad. Ya sean bebés o adultos, mi objetivo es que cada persona pueda desarrollarse de forma integral. Creo en un ambiente amoroso, libre de juicios, donde no hay metas preestablecidas ni límites en el aprendizaje. Se trata de explorar, sentir y crecer a través de la música, el cuerpo y la voz de la forma más natural y respetuosa posible, permitiendo que cada individuo florezca a su propio ritmo.

"Cuatro cursos con Lucía y no podemos estar más agradecidos.
Sus clases hacen que los ritmos lleguen de una forma tan natural, cercana y respetuosa, que terminan formando parte de la vida familiar.
Sonidos que crecen con nosotros y dejan recuerdos llenos de música, calma y conexión.
La consciencia, cariño y sensibilidad que pone en cada encuentro, crea un espacio donde pequeños y mayores disfrutan juntos."

"Tenemos dos peques de casi 2 y 4 años. Empezamos con la educación musical temprana a los 5 meses y es de las mejores experiencias que podemos recomendar. Sesiones en las que además de conectar con tu bebé, ves como se divierte y explora, como se sorprenden e interactúan con otros bebés en un ambiente súper respetuoso. Y que decir de Lucía, es increíble la atención y conexión que consigue con los peques, como puede dirigir la clase y a la vez dejarles libres. Es paz para toda la familia. Sus sesiones son lo mejor de toda la semana."

Hace 5 años que conocimos a Lucía y desde entonces hemos participado en casi todos los talleres que realiza. Nuestra hija mayor comenzó con 1 añito en música para bebes y después continuó con música para peques. Durante mi segundo embarazo tuve la suerte de participar en 2 talleres de canto prenatal, una experiencia maravillosa. Ahora seguimos con la pequeña en música para bebes.
Las clases son diversión para los peques y para los adultos y todo en un espacio de respeto y libre movimiento. Y lo que se vive en la clase pasa a formar parte de la vida cotidiana, es increíble escuchar despertar a tu peque repitiendo sonidos escuchados en clase o que un cambio de sabanas se convierta en juego con canciones imitando a Lucia. Pero no solo los peques, cuantas mañanas he estado yo sola cantando alguna de las canciones que no me puedo quitar de la cabeza, ji ji.
Es una gran suerte haberte conocido Lucia.

Óscar y Alba, padres de alumno.

Elena y Alberto, padres de alumnos.

Nuria, madre de alumnas